El arcoiris brilla más fuerte por su diversidad.

Leonardo García • 26 Junio 2021

Los sistemas vivos siempre son diversos, y complejos, pues la vida nunca es aislada, requiere interacción, aportes de cada uno de sus diferentes componentes. Requiere relaciones, y estas son apreciables en cada uno de los niveles de organización que la conforman. 

Columna de WinogradskyEn el microcosmos encontramos infinidad de estas relaciones, destacando la sintrofia, que es una relación mutualista entre dos o más especies y/o grupos bacterianos, esto lo presentó Winogradsky en su experimento de la columna que ahora se le atribuye. En esta columna podemos observar como varía la vida en cada uno de sus estratos, partiendo desde bacterias que reducen sulfatos, avanzando hasta las cianobacterias, que son fotosintéticas y con un color verde-azulado bastante característico. Pero ¿cómo es esto posible? Pues bien, cada uno de estos grupos aporta diferentes especies químicas que favorecen la supervivencia de toda la comunidad, sin importar sus colores, metabolismo, formas y demás diferencias, cada una de estas bacterias son bienvenidas en este microsistema, y más importante aún, la naturaleza del microcosmos siempre favorecerá que exista esta diversidad. 

Y claro, este mismo fenómeno lo encontramos en todos los ambientes, desde nuestro cuerpo, conformado por millones de células y microorganismos, diversos entre sí, pero que orquestados sin un(a)  director(a) logran darnos vidas a nosotros como individuos, y lo mismo pasa en un ecosistema, en un bioma, la biosfera y el planeta mismo. En consecuencia, preservar la diversidad, es la forma en que la naturaleza misma encuentra persistencia en la vida. 

No es de extrañar que Gilbert Baker se inspirara precisamentBandera LGBTQ+e en uno de los tantos fenómenos naturales que exponen la diversidad de nuestro universo mismo, el arcoiris, pues incluso esa bella luz solar que llega a nuestra ventana todos los días, no es más que la combinación de una diversidad de ondas en conjunto, y que gracias a Sir Isaac Newton hoy conocemos que se conforma por el espectro de la luz visible, mismo que podemos apreciar precisamente en el arcoiris.

Y que si bien, esta bandera marcó un hito en la historia de la comunidad LGBTQ+, aún faltaba representar y visibilizar aún más a otros grupos sociales, por lo que este icono responde a las necesidades sociales y se va adaptando (no al revés). Gracias a esto hoy en día es posible encontrar representación de la comunidad trans, asexual, queer y demás en esta bandera. 

Esta inspiración de Gilber Baker de tomar la naturaleza como fuente de inspiración para generar una solución, no es nueva, y viene dada desde la biomimetica que precisamente significa "imitar la vida". Esto me llevó a pensar que existe una necesidad inmediata de crear sociedades biomieticas, que atiendan a la necesidades socieconómicas, pero que a su vez, preserven y se inspiren en la vida.

Parte esencial de esto, es retomar la diversidad como fuente de resiliencia para toda la comunidad, en nuestro caso, sociedad. Sin dudas, la naturaleza misma nos exige crear espacios resilientes,con integración para cada una,uno, y unx de nosotrxs. Pero una resiliencia verdadera, donde se priorice la integridad de cada individuo. Y que eventualmente, se traduce en una sociedad armoniosa, inteligente en cada uno de sus estratos, más justa, y en donde en igual que la naturaleza, todxs podemos aportar algo.

Por lo que este mes del orgullo LGBTQ+ recuerda que eres valiosx, importas, existes, aportas, ¡celebremos la diversidad!. Aún queda mucho por hacer, pero me agrada saber que al menos aquí existe una comunidad greenpeacera que sabe que cada color importa, y mucho,que precisamente, el arcoiris brilla más fuerte por su diversisad,  y que debemos defenderlo como buenxs rainbow warrior que somos. 

Pride 2021